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Vivienda en Pla del Real

Arquitectura interiores / Rehabilitación

En una situación privilegiada, con vistas elevadas a la Avenida de Blasco Ibáñez y con una orientación excepcional que le permite gozar del sol durante la mayor parte del día, se encuentra esta particular vivienda hecha con un cariño especial y cuyos espacios responden a la original personalidad de sus habitantes.

El reto era transformar el antiguo piso de "la abuela": de salón-comedor desproporcionado, zona de servicio, pasillos oscuros y habitaciones estrictas; en una vivienda moderna, alejada de cualquier vestigio de lo que fue antaño y con un programa de necesidades muy peculiar: una amplia terraza, un taller de bicis con acceso independiente, una cocina abierta y vinculada al comedor pero con vistas controladas, una habitación doble de niños con posible división futura, un estudio luminoso y controlado, un salón con proyector, y mucho espacio de almacenamiento.

Con todas estas premisas el proyecto parte de ampliar el espacio exterior del antiguo balcón, introduciéndolo hacia la zona de día como una caja luminosa de vidrio hasta adquirir una dimensión óptima que le permite convertirse realmente en un espacio de uso: una terraza cubierta pero abierta a las fantásticas vistas donde se puede estar, comer, plantar, jugar, o incluso tumbarse en una hamaca.

Este volumen transparente sirve de excusa para articular los espacios del comedor, la cocina, el estudio y el salón pero permitir vistas diagonales que, aun teniendo cada zona una dimensión de uso más controlada, permiten percibir la amplitud espacial de la vivienda. Perpendicularmente a la caja de cristal, aparece un segundo elemento articulador, un gran mueble, una espina dorsal que filtra y separa los espacios según los niveles de privacidad y que apoya a cada una de las zonas con las que se relaciona mediante cambios de función. De este modo, en el recibidor es un armario de cortesía; en la cocina agrupa una despensa, un botellero, la nevera y la columna de horno-microondas; en el salón se convierte en una librería y un "lienzo blanco" sobre el que proyectar; hacia las habitaciones actúa como un control del acceso y armario de servicio; y hacia la terraza su testa se abre a modo de estantería.

Conociendo el gusto de sus habitantes por los "objetos" como elementos contemplativos, las superficies de toda la casa se diseñan con tonos neutros entre los que destacan las paredes y panelados de madera blancos, el plano del suelo en microcemento gris claro, la pared de hormigón visto y la encimera porcelánica de la cocina. Este diseño "frío" a priori adquiere todo el sentido cuando se combina con los vivos colores de los diferentes objetos que colman cada uno de los rincones de la vivienda y que nos cuentan la original historia de la vida de sus dueños.


Localización: Barrio Pla del Real
Año: 2016

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